El pecado de los ojos

EL PECADO DE LOS OJOS

Prov. 6:25 No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos.

Prov. 6:26. Porque a causa de la mujer ramera, el hombre se reduce a un bocado de pan.

* ¿Cómo es eso? Cada cual recordara el comportamiento de sí, en otra oportunidad. Como es? El hombre clava la mirada sonriente a la dama, y esta responde, ya cayeron al mal; él codició la hermosura, y ella le prendió con sus ojos.

Prov. 4:16. Porque no duermen ellos, sino han hecho mal, y pierden el sueño sino han hecho  caer a alguno o alguna.

Prv. 6:13. Que guiñan los ojos, que  hablan  con los pies, que hace seña con los dedos.

Prov. 10:10. El que guiña el ojo acarrea tristeza; y el necio de labios será castigado.

* Cuando el hombre con su guiñada, risueña mira a la joven,  y esta contesta, ya cayeron al mal, están dando lugar al pecado. Otra forma de guiñar es: ejemplo: las varonas están en lugar (derecha)  y los varones (izquierda) y la varona con la mirada , en lugar de mirar al hermano, que está en el otro lado y este también está en el mismo plan guiñando, volteando a mirar a la joven; cuando el adversario astuto,  hace que miren los dos  y uno de ellos contesta con sonrisa, todo sonriente, ya dieron lugar al mal, ( la concupiscencia de los ojos) por eso la escritura recomienda Prov. 6:25.

Mt. 5:28.  Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla………

* al codiciar con los ojos, ya cometieron delito en su corazón. El que codicia a una mujer o viceversa, ya adultero en su corazón, ya cometió pecado, sea hombre o sea mujer. Por eso cuando somos tentados debemos clamar a Dios que nos libre, “aparta señor mis ojos, que no vena vanidad. Sal. 119:37.

Mirando y pensando mal, pero no dar lugar mas allá,  porque claro, como religiosos  no podemos absolutamente  pensar mal, pero cuando la boca habla lo malo que pensó, se descamino totalmente el hombre, se enredo solito en su pecado, como cuerdas lo atraparon.

Stgo. 3:2. Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabras, este es varón perfecto, capaz de refrenar  también todo el cuerpo.

* La escritura declara que, a los que andan mirando, codiciando, serán castigados, principalmente los que andan en concupiscencia  (risueño,  quedaran ciegos …..Todos los que miran por las ventanas, los que codician)

Ecl. 12:3 cuando temblaran los guardas de la ventana, y se encorvaran los hombres fuertes, cesaran las muelas porque han disminuido, y se oscurecerán los que miran por la ventana.

* No hay que dar lugar al mal pensamiento, dejándolo que prospere el mal. Codiciando, porque la persona por su propio pensamiento es atraído,  y cuando lo engorda, pare el pecado.

Stgo. 1:14, 15 Sino que cada uno es  tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia; después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado siendo consumado, da luz la muerte.

* Cada uno,   cuando da lugar al pecado (mal pensamiento, coqueto, etc.) y esto,  si dejan  que prospere, concupiscencia es término bíblico de risueña, veamos:

            – bíblicamente se llama:              concupiscencia.

            -literalmente quiere decir:         Risueña o Risueño, palabra humana. Y en    termino vulgar coqueto o coqueta…….palabra criolla.

* Cuando el hombre risueño mira a la mujer y esta coquetea también, ya están en pecados. No necesita cometer errores graves todavía, como faltar al séptimo mandamiento, no,  solo con coqueteos, ya sea hombre o mujer se va a la muerte.

* Cuando de su propio coqueteo (concupiscencia) el hombre es atraído a la tentación. Por eso israelita no conviene ser risueño o risueña, coqueto o coqueta, como diríamos en palabra criolla.

            Después del coqueteo, ha concebido pare el pecado, quiere decir: se multiplica más el pecado. No necesita efectuar todavía el mal que pensó, al pensar o codiciar,  ya es considerado pecador o pecadora para Dios. Y cuál será su fin? O cual será su paga de los que andan en coqueteo (concupiscencia) codiciando? Su fin es: 2º Ped. 2:9 Sabe el señor, librar de tentación a los piadosos, reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio.

Y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia (coqueteo) e inmundicia, y desprecian el señorío,  atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores.

*Como la persona  no se refrena, no cambia, no se modifica de estas armas del mal (coqueta, risueña, codicia) no se libera de esta marginación, al contrario aumenta, ya es considerado como injusto delante de Dios. Porque no se modera, no se arrepiente, sino con más fuerza sigue en el mal.

* En cualquier pecado prospera  y no se arrepiente, también es injusto, pero principalmente, quienes primeramente están reservados para el juicio? Vemos que la escritura dice: principalmente a los que andan en coqueteo, codiciando y seduciendo con los ojos. (1º Ped. 2:10)

De manera que el ojo está enfermo, eso es lo que más está funcionando en el pueblo israelita, por eso debemos entrar en corrección , con todos nuestros miembros,; refrenar todo el cuerpo para ser perfectos. ¿De qué debemos refrenar? De pecar, dejar de hacer lo malo.

 

* Hasta aquí vemos que la mente, los oídos, los ojos y todo está enfermo de pecado por eso debemos de cambiar, porque la escritura nos exhorta, que principalmente a los que andan en coqueteo, están para condenación, y Dios nos llama para la vida, no para la muerte ni condenación.

1º Pedro 2:11. AMADOS,  yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma.

Mt. 26:41. Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil

1º Cor. 10:13. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana, pero fiel es Dios, que no os dejara ser tentados  más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, paraqué podáis  soportar ( job.31:1,2 y Sal. 66:18.)

* Hice pacto con mis ojos ¿Cómo pues había yo de mirar a una virgen? Porque ¿qué galardón me daría de arriba Dios y que heredad el omnipotente desde las alturas? Si en mi corazón  hubiese yo mirado a la iniquidad, el señor no me oyera.

* Dios ya no escucha cuando nos hacemos pecadores, cuando nos dejamos vencer por el mal; por eso hay que esforzarse por cumplir, resistir al mal y él huira de vosotros, con la ayuda de  Dios.

 

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